Verdura rodante


La primavera ya está aquí...

Publicado en Verdura rodante el 11 de Marzo, 2007, 23:55 por Brocco

Recorrido matutino con baño de sol incluido que aún me hace ver chiribitas. Verdura on the road again.

Pasando delante de una parada de bus, una abuela lanza una pregunta al aire: «¿Qué edad tiene ese hombre mayor?», señalando a Andrés. «78, 79 en menos de un mes» repondió no se quién. Desconocemos si la señora quería conocer el dato para animarse a rodar ella también o estaba interesada en el buen mozo que podéis ver en las fotos de abajo y por Madrid adelante bastante a menudo.

Galicia arde y yo sangro

Publicado en Verdura rodante el 18 de Julio, 2006, 10:43 por Brocco

Ayer en el Retiro un colega patinador estaba jugando con un mechero y quemó una hojita de pino (nunca recuerdo cómo se llaman). El olor evocó a mis veranos en la huerta natal. Sí, sí, el verano en Galicia empieza con los primeros incendios, o a la inversa, ya dudo.
Tras aspirar ese leve humo y sentir un par de contradicciones —o no; morriña y pena a partes iguales por distintos razones—, me levanté del césped dejando en el suelo mi tensión arterial y lanzando una mirada lejos de mi herida purulenta en la rodilla.
Ha sido patinando esta vez, sí. Éso de "bah, vamos ahí al lado, no me pongo las rodilleras/ el cinturón". No se confíen ustedes.
Se me ha infectado. Además de tener unas piernas costrosas de niño de doce años, va y se me infecta. Será que tengo las defensas bajas de tanto comer falafel con cerveza y trabajar en turno de tarde realizando alienantes tareas de teleoperador para banco con compañeros lerdos. Como no me pagan mucho, robo papel higiénico. Supongo (espero, deseo) que el baño es el único sitio en donde no hay cámaras.

Estoy de capa caída, apenas escribo y tengo dudas existenciales insolubles al cien por cien.

Fin.

Bajaos el disco de Niño y Pistola, es una orden.

¡Maldición!

Publicado en Verdura rodante el 13 de Mayo, 2006, 19:13 por Brocco

Quiero invierno y patinar como antes, snif, verdura tullida y algo prematuramente recocida dixit. No llegaré a ésto...


Con la cabeza en los pies

Publicado en Verdura rodante el 5 de Febrero, 2006, 19:38 por Brocco

Mis esponjosos y rositas pulmones disfrutaron de la sesión patinil de anoche, sip.

Después de dar vueltas por el Retiro como un hámster en su rueda, se acercó doña Sofía, la reinona crápula que, si bien presume de tener una memoria propia del psicópata más sanguinario, mostró ayer cierta —ejem— confusión callejera en general, entre el paseo del Prado y Castellana en particular ("Estoy en Atocha no se qué hago aquí").

Pena de cámara. De videocámara, más bien, para captar esos resoplidos aterradores, juas.

De paso enlazo un vídeo de mi venerado Limu, haciendo el cafre con su elegancia natural y esta verdura grabándolo con la cámara de fotos; que no asumo que la imagen no se pone en vertical si giro el artilugio, oiga, no hay manera.

Hale, un par de cancioncillas pa la Leuke, que se va en breve a tierras extrañas. (Adelanto del recopilatorio verde que se meterá en vena, adviértole).

· Martha Wainwright - Ball and chain
· Martha Wainwright - Bloody mother fucking asshole

Hastío invernal

Publicado en Verdura rodante el 27 de Diciembre, 2005, 14:08 por Brocco

 
Aquí mi gurú roller, de espaldas, con una pegatina de Yatusabes en la mochila, el día de Navidad, ruteando por Madrid. Sí, don Limu, el que me salvó aquella jornada lamentable en la que una rueda se fue de excursión en plena calle Fuencarral, tarrina de helado en mano. Sobra decir que lo ha vuelto a hacer, aunque esta vez no fue algo tan bochornoso. He renovado el cero en mecánica.

Días de intenso frío y patinaje, sueño cambiado, cosas pendientes y pocas ganas de escribir. Noto que descuido el broccobló, que no recibo las mismas visitas de antes y que necesito una poda, así en general. Pero con anestesia, por favor...
Y jugueteo con las teclas, ésas que se me rebelan (dislexia digital, los que me sufren en el msn conocen bien sus síntomas). Y me sale ésto:

alcachofazul
              archk
                      kourni

A ver si le pongo cara pronto (aunque ya hay una nariz-botón) a estos nombres. Efectivamente, es una amenaza.

Sana y lozana como una manzana

Publicado en Verdura rodante el 22 de Diciembre, 2005, 15:56 por Brocco

Antes de empezar el desbarre de hoy, gracias por interesaros por el estado de mi entrepierna. Veo que mi problema es más común de lo que pensaba, y no me había percatado. Será que yo no me fijo en ciertas partes hasta que no es estrictamente necesario...
Oh, ¡cuánto patinó la verduriña estos dos días! Más bien fui saltando de casco en casco de atareados albañliles inmersos en zanjas y suelos polvorientos, que me gritaban lindezas varias (y éso que llevo bien disimuladas mis sexys curvas con varias y cebolliles capas de ropa).
Digo yo, que esto que hace súper Gallardón no es más que poner parches. Debería de haber sido valiente y tomar la decisión definitiva. Sí, arrasar Madrid y construir la ciudad de nuevo, desde el principio, pero bien.

Llegando a Ópera, después de dejarme los pulmones (que no los munlos) subiendo la cuesta de la Vega —llena de tráfico, consecuencia de un desvío por el caos de la M 30—, movía mis raíces con ruedas con brío y escalofríos cuando de repente... ¡Flash! Oh, cielos, y yo con estas ramas. Salían de un taxi, camino del teatro ése que hay en la plaza... sí, ese galán maduro... Carlos Larrañaga con la joven actriz de pelo ochentero que se trajina (con perdón) en la actualidad. Me pareció un momento tan castizo, tan... Tenía que compartirlo, me estaba haciendo daño en la savia semejante visión (ese abrigo de paño sobre los hombros, dios, qué personaje).

Pues fue un interesante día en el que tuve tiempo de reflexionar sobre sociología, arte, mecánica (no se apretar tuercas y un día me mataré) y política local.

Después seguí maltratando mis pezuñitas con ese error de calcetines que me puse, vaya escabechina. Al día siguiente, zas, otra vez horas y horas sobre ruedas con un frío helador y un aire irrespirable, intentando seguir al señoriño de la foto, que tiene piernas como columnas, oiga (miren cómo salta aquí y aquí).
Si es que cuando me paso el algodoncito con tónico limpiador (aka demak up) por mi bello rostro, ¡vaya capón de mierda que desincrusto! Y pensar que eso lo comemos y/ o respiramos, adónde vamos a ir a parar... Que llueva, que lluevaaa...
Cené una rica pizza sobre ruedas y me tomé el postre cervecil con la entrañable y crapulesca Sofía, muy prudentita porque al día siguiente madrugaba (¡está perdiendo puntos, oiga!)
Me dejé caer Gran Vía abajo, cuesta de San Vicente y tal... Y allí me quedé, al borde del Manzanares, esperando un autobús nocturno que pasó de largo lleno de gente, -3 grados durante cerca de una hora, ahora entiendo lo que sienten los inmigrantes en patera con hipotermia aguda... Cuando conseguí meterme en una rendija, entre las sardinas en bloque que ocupaban hasta el último centímetro pegado a la puerta de atrás del puto búho, tuve que aguantar un trayecto a lado de un borrachuza que se descojonaba, un imbécil que no se bajaba para dejar salir a los demás y todo ésto con las manitas verdes hechas un guiñapo artrítico sujetando los pesados patines y la mochila helada. Dormí abrazadita a la almohadillita eléctrica. Cagoentó, ya se que me paso el día maldiciendo. Es que Madrid me mata, cada vez máis.


Aforo Completo

Publicado en Verdura rodante el 9 de Diciembre, 2005, 19:11 por Brocco

Hay que estar pirao para tener un día libre y pasarlo con la familia. Pero hay que estar más pirao aún para pasarlo con la familia de compras por el centro de Madrid. Sol, Preciados, Plaza Mayor y aledaños, seamos originales. Brocco en patinando por la zona conflictiva, afinando cintura con gráciles quiebros, haciendo "genting", aka esquivar al madrileño medio que se gasta lo que no tiene estas fechas. Íbamos varios, y claro. ¿Se armó el Belén? No, pero casi. La gente es taaaan participativa, se siente taaaan libre de opinar... (a voces, claro). Oh, esta España mía, esta España nuestra, demos gracias al estado de derecho, a la constitución y  —sobre todo— al garante de la estabilidad de la nación, don Juan Carlos Borrrachuza, abuelo de la niña de los cojones.
La indignación supina rebosaba  las calles cortadas al tráfico rodante. Los campechanos madrileños no dirigían sus improperios a los taxis que pasaban como locos entre jubilao y niño con peluca del puesto de marras de la plaza de mierda. Nono. A quién sino. Vándalos. Señora, que le jodan y le arda mientras su abrigo de pieles.
Cagoentó.

Nota: el nuevo habitante de la cueva es argentino, vihteee...