La segunda vez es siempre la mejor
Publicado en Delirios el 27 de Septiembre, 2008, 12:30 por Brocco|
Me pongo Décima Víctima —Pepel, ya se que te tengo que pasar algo de ellos, eso de que los tienes en vinilo me parece lo más romántico del universo— con los cascos para no molestar a los que me molestan porque no se ponen cascos, después de una mañana de sábado productiva y con estupidez incluida, esa propia, otras ajenas —qué lleva a una persona a escribir cincuenta líneas sobre sí misma en su profile de flickr, misterios de la soberbia multiplicada infinitamente vía 2.0—.
Anoche vi, después de quizás, quince años, Suddenly last summer. Montgomery Clift es y siempre ha sido mi debilidad, quizá por eso, me sorprende y cabrea, a partes iguales, la poca gente, entre comillas gente, entre paréntesis analfabetos funcionales, que conoce su nombre, su cara y su brillante filmografía. Los mismos que han tenido algún artículo de papelería en el instituto de James Dean, tanto ídolo de pacotilla, maricones atormentados con capacidades sobrenaturales para la actuación los hubo antes y mucho mejores, coñoya. Y es que no recordaba que en esta película, escrita por dos maricones también de órdago, que firmaron otras obras básicas, de cabecera, de MI cabecera —Gore Vidal fui guionista de Ben Hur, qué les parece— y protagonizada por otro, el subtexto fluyese de una manera tan "escandalosa" —los maricones de por sí lo son, lo que hacen lo es doblemente— a la superficie, a pesar del código Hays. Sebastian, que es que no se podía llamar Manolo el muerto al que nunca se le ve la cara, siempre tuvo una relación estrechísima —y tópica— con su madre, la divina Katherine Hepburn, que se describe como una «una viuda vestida de blanco porque es el color favorito de su hijo muerto». Me quedo con su bajada en el ascensor y la cara semiparalizada de un Clift convaleciente y drogado después de una tremenda hostia en coche. Porque la excesiva, culona y cejotas de la Taylor siempre me ha caído gorda. «Como vivimos en una democracia, yo invierto el proceso no me elevo, bajo"» dice la diva. Siempre ha habido clases. Lo que muy pocas veces ha habido es la conciencia de. |

Semillas (3)

