Eterno retorno
Publicado en Música medioambiental el 20 de Junio, 2007, 20:48 por Brocco|
Hace unos años, who knows cuántos, aunque valga como referencia que tenía este tiesto hospedado en una huerta anterior a La Coctelera y su mejoradísimo servicio actual, decía que, entonces, en un pasado ya remoto, me surgió la oportunidad —¿la busqué, quizá? Sólo recuerdo cierta asociación lejana ya, tanto que ni siquiera la cité en este post-revisión— de entrevistar a la revelación musical de ese año en esta España mía, esta España nuestra, o así la habían definido en la prensa musical menos comercial (?). No recuerdo si llegó a mi esa música reveladora a través de algún recopilatorio planchadito y pegado en la revista de turno o quizás regalada por esa mujer con clase y saber estar, no como yo, que meriendo-ceno tremenda ensalada con salsa al curry junto a un nada frugal rebozado de verduras del Mercadona convenientemente regado con una helada lata de cerveza de albañil —sí, la de medio litro, nunca es suficiente—. La coliflor, mi prima hermana olvidada y pedorra, siempre me ha sabido como a comedor de colegio; aunque yo nunca comiese en uno doy por sentado que así deben saber. Es que el rebozado lleva coliflor, de ahí la digresión. También champiñones y altas dosis de sentimiento de culpa. Ejem. Y, decía, ante esa oportunidad me escabullí o, más bien, me diluí, asumiendo con los hombros encogidos mi incapacidad para tener una conversación centrada y/ o coherente, máxime después de aquel intercambio de despropósitos con un míster aspirante al título nacional que curraba en la Citroën de Vigo (leer Citroén) al que no dejé de llamar miss en el poco rato llevó fundir la lamentable batería de preguntas sobre sus gustos literarios y opiniones políticas; es que en verano en provincias no hay noticias, oiga, y todo se magnifica, hasta la suerte de un chaval musculado con acento cerrado y muchos dientes, todos ellos como perlas. Un concierto regalado en la sala Sol —iba a decir lo de madrileña; tantas malas lecturas acaba haciendo mella— con un telonero plúmbeo y un masaje en los hombros tan adormecedor como poco erotizante supuso el primer y clásico encuentro off line entre verdura y artista. Bastante tiempo después, con una vomitona a un imbécil en flickr, llegó la curiosa guinda on line. Pero no se vayan todavía. Además del ofrecimiento de una nueva entrevista por parte de Acuarela a todo quisque dispuesto a ello, lo último ha sido una invitación para Twitter, aka la última paja mental de esa verdurita y otros muchos merluzos siempre conectados, de la mismísima Irene Tremblay, dispuesta, o eso parece, a encadenar mis mini-posts diarios con los de nuestros contactos respectivos y alguno en común, véase Elenac —Brocco es con dos ces, doña— y el ubicuo Seretuaccidente, entre otros. Demonios, esto es el destino. Y esto, canciones de su último disco para descargar. ![]() |


Semillas (3)

