Creando redes

Publicado en Delirios el 17 de Mayo, 2007, 10:10 por Brocco

De repente he sentido... añoranza, queridos, cierta nostalgia, podría decir. Y ya narro: el fin de semana pasado estuve en Granada, como podéis ver en las últimas fotos subidas en mi flickr —no esperéis vistas desde la Alhambra, yo sigo con lo mío y con la nariz roja de tanto sol—, y tuve la suerte de conocer, ¡por fin!, a la gran Unamaruja, heroína en la vida cotidiana e ídola de la blogocosa a partes iguales. Y me he puesto a hacer un agotador repaso mental de lo que me ha aportado mi verde yo a lo largo de los años...

Recuerdo con melancolía que al primer bloguero que coñocí fue al diminuto y ahora casi casado —hay que joderse— Superputo, el de la fenecida bitácora, pero que tantos posts protagonizó en mi anterior tiesto. En aquella cita le acompañó el entrañable Didi, que aún moraba en el tierno y popero Lapislázuli, chiringuito que cerró para montar Esmadriz! y hacer doblete en el completo y siempre actualizado Madrid Me Mata, todo un lobby ya.

De la mano de ambos coincidí una extraña y larga noche con Elfriqui, Patch, Torpin, Frank Einstein, Covi y alguien más, problablemnte, pero poco recuerdo de aquel evento, afortunadamente, ejem. Pasados los recelos iniciales y a la vista de lo que podía dar de sí un encuentro bloguero la mar de improvisado —o eso creía yo que era—, el chorreo de tú a tús en el mundo off line se multiplicaron.



A Malamuller, Amicus, Snooze —que no postea ni patrás— y Achoacho ya los coñocía personalmente antes de que les diera por abrirse una bitacorilla, pero la blogocosa ha sido la excusa perfecta para encontrarme con personajes de la talla (y cabeza) del sátiro Nadj o el creativísimo, amado y admirado Pepeltenso, conocido por su mundialmente famoso Entérate imbécil, sustituido por Vida Catástrofe y, finalmente por  Sangrante; creador además una revista de poesía, mantenedor de un jugoso recetario de cocina, hacedor de obras de arte en formato cassettes, narrador de los podcast de Atapuerca y crispador jefe en No me jodas.

Sumemos a la lista a Nipona, después del encontronazo en un foro de ateos famosillo por extraños avatares internáuticos; vamos, que yahoo cerró el grupo sin avisar por haber colgado unas fotos de Cristo haciéndose unas pajillas, pero sin mariconadas, claro.



Y Larita, cuyos desvaríos, escritos con sólo dieciséis años (nunca lo imaginé, ¡demonios!) leía esta verdura con avidez. Y el maestlo de Nä Nikito Nipongo (luego en PD pero con pocas ganas), que resultó ser catalán, aunque no tanto como la  pequeña Trufa. Y Sofía, Leuke, Mr Majestic, Acuarelacool, la brillantísima y rubísima Lulamy —lo nuestro es el perfecto ejemplo de la teoría de los seis grados de separación, casi tanto como con E Montmas—. Además, un cruce casual con R en pleno Malasaña y una quedada en la que broquiño no pintaba nada, salvo conocer a Mad y calmar los nervios de la pirada de Lulamy, con su labio temblón.

También muchas caras sin nick en la presentación del infame libro «De otro planeta» al que me arrastró Sofía en modo cotilla destructor y, para rematar la temporada, media docena de blogueros ilustres pero ajenos a mi entorno, salvo Unamaruja, este fin de semana pasado. Porque a mi Sonia Blanco como que no me transmite ná.
Creo que ya está el mapa completo, si añado a los flickeros del grupo de la cárcel de Carabanchel. ¿Quién da más?

Ah, feliz día de internet, que coincide con la jornada contra la homofobia y la transfobia. Espero no haber provocado jaquecas con tanto enlace.


Primera foto vista en Stencilrevolution.
La última, de NaOH.