Corky, no eres ni mejor ni peor, sólo diferente

Publicado en Delirios el 10 de Octubre, 2006, 23:30 por Brocco

Comentaba con la tarada (y rubia, todo encaja) de Lulamy, vía minimalista google talk, lo que me fascinan esas historias reales —sino no fascinan tanto, admitámoslo— de gente que pasa del éxito más arrolla-abrumador y termina muriendo en la miseria o malviviendo con una minúscula pensión quenodapaná y padeciendo un chandalismo agudo de lo más barranquillero.

Llegado este punto de nuestra fascinante conversación, cité a Nadiuska. La muy zorrupia tocapelotas de Lula, que disfruta viéndome las ramas mesar y mi úlcera crecer, pensaba que era "ésa que consiguió un diez en gimnasia". Me gustaría poder decir que fui yo, sí, la que consiguió un diez haciendo el pinopuente en quinto de EBG, so lerda la Lula, pero no, siempre me he comportado como si me hubiera tragado un palo que debía flotar ya en el líquido amniótico. Podría haber sido un mondadientes... Who knows. Un diez en gimnasia. "La Navratilova, ésa de las medallas". Nadiuska, demonios, la musa del destape. La otra es Nadia, N-a-d-i-a Comaneci.



La foto no tiene que ver con nada, pero la vi y me hizo gracia y este es mi blog y pongo lo que quiero

Pues sí, como ustedes sabrán, queridos televidentes epañoles (los que no, pues no lo sabrán), la ex sex symbol es un poco enferma mental, y tal, como tantos otros que ostentan cargos públicos y nadie los mete en cuartos de paredes acolchadas. Muy bien, ahora, sobre esa página enlazada antes, ésta, donde sea, clicad con el botón derecho del ratón (versión Mac desconocida para mi, dear Trufa). ¡Zas!
Qué se puede esperar de una web en la que podemos leer joyas literarias cómo ésta:

Se trataba del Museo del Prado. Con su aire de felina inmensa -daba un poco de miedo tenerla tan ahí mismo-, y era entonces la musa del pecado solitario de nuestra rabiosa radiante, juventud de aquellos días. Sus pósters iluminaban taquillas de soldado, tabernas de la pana-pena-pene de España entera, y su inmensa boca era una tentación de papel y aquel an-sie-dad que cantaba Nat King Cole con su voz de brócoli y naranja al mismo tiempo.

Ya sabemos quién es el enfermo mental, además de la verdura que escribe este demencial post.