18 de Septiembre, 2006


La violencia como herramienta de lucha política I: El fin del pacifismo

Publicado en Sulfato atómico el 18 de Septiembre, 2006, 1:45 por Brocco

Günther Anders, filósofo alemán, el pensador pacifista por excelencia escribió con 85 años: "La única salida es la violencia".

A lo largo de su vida estudió con Husserl y Heidegger, fue asistente de Max Scheler, Bertold Brecht le introdujo en los ambientes intelectuales, huyó como judío de las hordas nazis, relacionándose con el mundo del exilio. París, y luego Estados Unidos fueron sus destinos como refugiado. Dedicó su vida a la lucha contra las armas atómicas, visitó campos de concentración nazis y ciudades niponas bombardeadas en nombre de la democracia y la libertad (me suena) y hasta fue miembro del tribunal contra los crímenes de guerra en Vietnam. Pues bien, este combativo activista por la paz llegó a decir:

"No
hay un método alternativo, no hay otro que la amenaza (...) contra todos aquellos que insisten en continuar con hacer peligrar la vida humana."

Hablemos de poder y violencia, que en la lengua alemana son una misma palabra: Gewalt. Con estos dos conceptos como guía, Günther Anders estudia cómo la técnica va ganando cada vez más poder (violencia) sobre el ser humano. Buena muestra de ello es Auschwitz (la destrucción sistemática y anónima del ser humano), seguido de Hiroshima (cuando el ser humano se apercibió de que sólo bastaba apretar un botón) y completando esta "evolución" destructiva con Chernobyl (representando a todas las demás catástrofes ecológicas) donde el hombre pierde el dominio sobre el poder-violencia y se auto-mata en un holocausto de irracionalidad, estupidez y avaricia.

  • Espera cobarde o el pretexto para no actuar
¿Cómo impedir entonces la muerte del planeta? Anders afirma que ya no queda tiempo para la esperanza:

"Esperanza es un sinónimo de cobardía. ¿Qué es en sí esperanza? ¿Es la fe en que todo puede mejorar?¿O es la voluntad de llegar a algo mejor? (...) No, a la esperanza hay que impedirla. Todo aquel que espera, deja la obligación en otra instancia. Esperanza es nada más que la renuncia a la propia acción".


  • El poder del Estado contra el derecho natural del individuo a defenderse
"El mundo no está amenazado por seres que quieren matar sino por aquellos que a pesar de conocer los riesgos sólo piensan técnica, económica y comercialmente. Ante eso, todas las legislaciones del mundo -hasta el derecho canónico- no sólo permiten el empleo de la violencia en defensa propia sino que hasta lo recomiendan."

Pero la violencia está permitida e, incluso, legitimida siempre que quien la ejerza sea el poder reconocido para perpetuarse en él. Anders continúa rechazando la utilidad de la no-violencia:

"Hemos visto que con entregar rosas y nomeolvides a las policías -que no podían recibirlas porque tenían el garrote en la mano- ni con listas de firmas ni solicitadas, ni con interminables marchas, ni con canciones, ni con teatros, no alcanzamos nada. No sólo es anodino sino hasta estúpido, por ejemplo, hacer huelgas de hambre para lograr la paz atómica. (...) No son acciones serias, sólo son "happenings". No son acciones, son apariencias. Una cosa es aparentar y otra es ser. Los que hicimos esas acciones creímos haber traspasado la frontera de la mera teoría, pero éramos sólo actores, en el sentido teatral. Hacíamos teatro por miedo a actuar verdaderamente. Teatro y no-violencia son parientes muy cercanos".

  • El argumento de Gandhi
"(...) lo importante no era para él la no-violencia como tal (como único principio permitido, o como único método moral, o meta moral) sino la eventualidad muy débil de a pesar de no tener armas poder igual ejercer resistencia. Lo fundamental, pues, en él no es la aceptación del 'sin' (sin armas) sino del 'a pesar' (a pesar de no tener armas)".

  • El objetivo a conseguir utilizando la violencia como medio
"Una cosa debemos tener en claro: nuestra meta jamás tiene que ser la violencia. Pero que la violencia -cuando sólo con su ayuda se puede imponer la no-violencia- llegue a ser nuestro método, eso nadie nos lo puede negar".