Atrapados en el mal gusto

Publicado en Delirios el 6 de Agosto, 2006, 14:03 por Brocco

Estaba leyendo sobre los últimos y nada predecibles (por lo que se ve, mandahuevos, siempre igual) incendios en Galicia  y me he topado con algo que ilustraría perfectamente un post de mis admirados y venerados a partes iguales Fogonazos y R de Rachelangelo.

Hablo de un fenómeno arquitectónico y urbanístico propio de Galicia, que comenzó durante el cierto esplendor económico de la década de los sesenta, el desarrollismo y tal. Sí, señores y señoras, me refiero al feísmo. ¡Chan!

Veamos unos conceptos previos a la interesantísima disquisición sobre esta sorprendente temática (para algunos) con la que os voy a regalar las retinas.

Desde el punto de visto arquitectónico, el feísmo se basa en la existencia de edificios que desentonan con el entorno, que podemos clasificar de dos tipos: aquellos sin acabados exteriores—ese ladrillo al aire o bloque de hormigón pelao, el cuento de nunca acabar y la obra que no es terminada en añísimos y luce uralitas varias porque sí—  y aquellos otros que, a pesar de estar rematados en el exterior, no encajan en el entorno de la zona, en lo que a la tradición constructiva ser refiere. En Feismo.tk añaden:

(...) hay muchos feísmos: los basureros legales en el monte, la proliferación de antenas parabólicas y de telefonía móvil, el cableado que "trepa" por las fachadas de los edificios y "vuela" por multitud de calles; por los parques eólicos, las fábricas mastondoticas enclavadas en el continuum rural-urbano, degradando el paisaje, la ría, y el medio ambiente; puentes donde importa mas la forma o la estética que la función que cumplen o, permitir el abandono de la Illa de las Esculturas de Pontevedra. También es feísmo, la especulación, ignorancia, caos urbanístico producto de la ambigüedad legal... etc.

En pocas palabras, por "feísmo arquitectónico, urbanístico o paisajístico" se entiende todas aquellas construcciones o obras humanas que degradan de algún modo su entorno.



Al rico ladrillo
   

Los motivos de este caos estético son muy variados: legales, socio económicos, políticos y culturales (miedo). Las consecuencias a nivel paisajístico y medioambiental se pueden ver en estas curiosas fotos-denuncia enviadas por lectores a La Voz de Galicia. Más abajo dejo las más incompatibles con el elevado gusto de los que frecuentan este humilde y verde blog. Me ha resultado harto complicado elegir las mejores para ilustrar este fascinante post que escribo con entrega y amorosa dedicación. (Joder, qué brasas estoy hoy).

A continuación, enumero datos interesantes para comprender mejor el tema, por si no queda claro el conceto al ver las fotucas, que lo dudo. Si es así, queridos, en vuestro lugar, yo me lo haría mirar.
Podéis leer las explicaciones con más detalle en la entrada de la wikipedia.


CARACTERÍSTICAS del feísmo:
- Mezcla sin criterio de estilos, órdenes y materiales arquitectónicos.
- Inexistencia de remates y acabados exteriores.
- Edificaciones no alineadas (esas aceras, señores).
- Convivencia de edificios de grandes diferencias de altura.
- La obra que no termina nunca o se prolonga décadas (o poner las cortinas antes que el tejado).
- Simultaneidad de usos (porque no es incompatible una gallinero adosado a una iglesia).
- Ornamentaciones o remates horteras, sin más, buscando originalidad (lo consiguen y con qué resultados, rediós) o suntuosidad (la cagan, mucha intención de habitar en una mansión estilo Falcon Crest).
- La dispersión demográfica y el peso de los asentamientos rurales.
- Una legislación urbanística de risa.
- La influencia de los emigrantes retornados, mezclando lo exótico y ostentoso a partes iguales.
- La vil especulación.
- Falta de interés por la arquitectura tradicional.


Recomiendo la lectura de esta web. Y, para rematar, unos botones de muestra del ismo que nos ocupa:

Cruceiros en apuros
 
 
Divisiones y apaños absurdos
     

Estridencias varias o cómo no pasar desapercibido
 
   


Conservando el patrimonio
   

Especula que algo queda
     

Diferencias (abismales) de alturas entre el ayer y hoy