Impacto

Publicado en Abono adulterado el 21 de Marzo, 2006, 23:39 por Brocco

País...
Una rutilante estrella sale del cine en el que acaban de estrenar su última película. Se mete en flamante coche (un todoterreno negrísimo) y tachán, una se imagina arrancada rápida y astro perdido en el horizonte. Pero no. En Madrid no. Porque el chófer le pisa con mucha furia antipaparazzi, sí, pero tiene que parar nada más meter el acelerón porque un taxi ahí mismito, ahí delante, ein, está subiendo a sus viajeros, ajenos a todo.

Repite la operación el amigo conductor acompañado por la excelente labor de la atentísima policía municipal, que increpa al señor del SP y lo cosigue apartar. Pero no, otro intento fallido. Semáforo en rojo a tres metros y los fans pegando la nariz en la ventanilla de la star, mientras los curiosos nos descojonamos ante tanto despropósito y los operarios ya desmontan el tinglado publicitario.



Era ella. Sharon Stone en Gran Vía alegró el día a una verdura aburrida que patinaba por un suelo húmedo (maestlo, me mintió cuando me dijo que en el centro no había llovido, nada de lespeto a las judías niponas).

Qué pedazo de mujel, mimá. Qué estoy haciendo con mi vida... ¡Y con mi cuerpo! Cuando se fue me di cuenta de que llevaba la cámara. Imperdonable, lo sé. Cagoentó.

(Para terminar la jornada me entregué al chocolate y canela. No es poesía, es un Starbucks. No es su físico, es su 154 de coeficiente intelectual, ejem).

Por cierto, buscando infructuosamente —vaya tela— esa foto de Charito y Ellen, de oca en oca (de bollo en bollo) he encontrado a esta chica tan apañada y talentosa. Qué tendrá la Ellen además de gracia, oiga.

EDITADO: galería de afotos asquín.